La mayor antigüedad que se atribuye a los restos fósiles encontrados y asimilados al género Ulmus es de unos 20 millones de años, en lo que en la actualidad se considera el Asia Central. Durante este tiempo, las poblaciones de olmos se propagan y se aíslan unas de otras llegando hasta América Central, Indonesia, el área circunmediterránea y resto de Eurasia.

Durante el Antropoceno en curso, determinados ejemplares y linajes de olmos -cultivados o no- han llegado a lugares donde no lo habrían hecho si no fuera por la acción humana, dando origen a una serie de olmos por cruzamientos de gametos que argumentan la promiscuidad de este Género.

Por el momento, tres son los taxones de olmos considerados de origen ibérico, Ulmus glabra, Ulmus minor y Ulmus laevis. Los dos primeros pueden representar los extremos de toda una sucesión continua de individuos intermedios, que, por consenso, se incluyen en el cajón de sastre de Ulmus hollandica.

El tercero, Ulmus laevis, ha sido incluido en la denominación de especie ibérica recientemente y tras la interpretación de los resultados de estudios genéticos de sus poblaciones europeas. De hecho, se interpreta que incluso el nombre más común de negrillo para referirse a minor en la península ibérica, era el nombre común de los laevis en ciertos valles con toponimias y archivos históricos medievales que lo argumentan.

Con licencia divulgativa y en teoría, laevis prefiere suelos con reacción ácida, con menos cationes de cambio en la solución del suelo, suelos típicos de los tramos altos de las cuencas de drenaje peninsulares.

Sin ninguna licencia, minor ocupa los suelos en los que se ha plantado por sus funciones productora de bienes, los menos, adultos, y los más, en forma de colonias clonales de porte arbustivo, son los olmizos o gachuzos, por lo general en algún momento del ciclo de la enfermedad de la grafiosis.

Ulmus minor

Ulmus minor, olmo común o negrillo, tiene hojas con un peciolo corto y más o menos pubescente. La asimetría de la base tiene un desfase entre ambos lados de menos de 7 mm. El envés muestra pelos en las axilas de los nervios principales y sobre los nervios principales. En algunos ejemplares se observan acostillamientos suberosos en ramillas y ramas al alcance de la herbivoría. En todo caso, la amplitud de formas y tamaños de hojas vistas en campo no facilita la idea de una hoja típica, incluso al comparar el mismo clon en diferentes edafoclimas.

El negrillo habita en la península ibérica desde el nivel del mar hasta los 1.500 m en Sierra Nevada. Propio de vegas (llanuras de inundación) y márgenes de cauces. También frecuente en otros lugares que mantengan durante el verano una humedad del suelo suficiente. Es abundante en las cuencas del Duero, Tajo, cabecera de la cuenca del Guadiana, Guadalquivir, Ebro y el resto de grandes cuencas mediterráneas.

La enfermedad de la grafiosis

El primer país que detectó la enfermedad de la grafiosis fue Holanda, en 1919. Más tarde, se descubrieron citas de 1918 de la enfermedad en Francia. En España, Benito Martínez detecta la enfermedad en una olmeda de Madrid en 1932, otorgándole la denominación de grafiosis.

Se estima que, al principio, murieron entre un 10 y un 40 % de los negrillos ibéricos. Hacia 1940, el hongo causante, Ophiostoma ulmi es reemplazado por Ophiostoma novo-ulmi, una nueva especie mucho mejor adaptada a las condiciones del clima templado.

Una familia de escarabajos escolítidos, conocidos como barrenillos (Scolytus) excavan en el tronco del árbol túneles donde hacen su puesta. Al eclosionar las larvas, perforan nuevos túneles alimentándose de la madera y propagando el hongo por el floema del árbol. Esporas del hongo se depositan sobre los insectos, que en la fase adulta reinician el ciclo de vida y propagan la enfermedad.

Las olmedas sufren una profunda degradación causada por diversas alteraciones en su hábitat y por la enfermedad de la grafiosis.

El Programa Español para la Conservación de los Olmos

En 1930, comienza el programa holandés para estudiar y frenar los estragos de la enfermedad. El programa español se impulsó en 1986 desde el ICONA y la Escuela Técnica Superior de Ingenieros de Montes (Universidad Politécnica de Madrid).

El primer esfuerzo del programa español se concentró en las condiciones particulares de la Península y en los agentes implicados: hospedante (olmo), patógeno (hongo) y vector (escolítido). Se estudiaron las olmedas afectadas, cuantificándose la intensidad del ataque y la variabilidad morfológica de las poblaciones todavía existentes. Se recolectaron muestras del hongo procedentes de las provincias más afectadas. Para el estudio de los escolítidos se hicieron muestreos en el centro peninsular con el objetivo de conocer su ciclo biológico.

Los estudios evidenciaron que no se podía acabar con el hongo de manera efectiva ni luchar contra el escolítido de forma segura, por lo que el programa dirigió su atención al estudio de aquellos olmos que no se veían afectados por la grafiosis. Pero, en los olmos que habían sido capaces de resistir la enfermedad, ¿qué factores estaban implicados en su supervivencia? Entender las causas de la resistencia de algunos olmos resultó más complejo de lo esperado.

Hasta ahora, la única vía que se ha demostrado efectiva en la lucha contra la grafiosis pasa por localizar los genotipos resistentes. Por ello, uno de los objetivos principales del programa es conocer la diversidad de los olmos en España.

Tras un arduo trabajo en el que se llevan empleados varios lustros, se han seleccionado en campo olmos vivos en zonas de infección, se han propagado por vía sexual, asexual o por técnicas de micropropagación y se ha esperado a que desarrollen unas dimensiones mínimas en vivero. Tras todo ello se les ha inoculado el hongo, se ha observado su evolución tras la infección y se han ido seleccionando los resistentes. En estos se han registrado datos sobre sus dimensiones, forma, tasas de crecimiento y fenología. Estos clones han sido con posterioridad sometidos a procesos de mejora genética mediante hibridaciones cruzadas entre ellos con el fin de incrementar su resistencia: los brinzales obtenidos se someten de nuevo al mismo ensayo que a sus progenitores para confirmar su resistencia, en un proceso iterativo que dura más de diez años pero que ha permitido conseguir, hasta el momento, un total de siete clones tolerantes a la grafiosis. El reconocimiento al logro de estos clones ha sido su reciente inclusión en el Registro Nacional de Materiales de Base, lo que permite que puedan ser utilizados como material forestal en la repoblación de riberas, sotos y llanuras de encharcamiento transitorio. (Tomado de http://www.olmosvivos.es)

PROYECTO LIFE+ Olmo (2014-18): Restauración de los Olmos Ibéricos (Ulmus minor y Ulmus laevis) en la Cuenca del Río Tajo (LIFE 13 BIO/ES/00556)

Entre los resultados del Programa Español para la Conservación de los Olmos Programa español, que se lleva desarrollando desde hace más de 25 años, liderado por la Universidad Politécnica de Madrid (U.P.M) y el MAGRAMA, están el haber logrado siete clones de Ulmus minor resistentes a la grafiosis. Este material genético servirá como base para la recuperación de la especie en sus hábitats naturales en la cuenca del río Tajo dentro del Proyecto Life Olmos Vivos, de carácter demostrativo e innovador, financiado parcialmente por la UE.

Los objetivos generales del proyecto LIFE son reintroducir a los olmos ibéricos en hábitats riparios de importancia comunitaria (LIC y ZEPA) y en territorios de la cuenca del río Tajo e integrar la conservación de las olmedas y su biodiversidad en los planes forestales de la región y en la legislación de protección de la naturaleza.

015

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Se han admitido siete genotipos de olmos negrillos que algún día nacieron de semilla y que presentan resistencia intrínseca a la enfermedad de la grafiosis. Para ello durante más de 30 años, cientos de olmos mino que presentaban una resistencia en campo a la enfermedad, se están reproduciendo vegetativamente (obteniéndose, por tanto, clones) para obtener material vegetal de partida para los ensayos controlados de resistencia a la misma.

Cuando se emplea la cualificación olmo resistente a la enfermedad de la grafiosis, es porque está demostrada su cualidad de resistencia tras los procedimientos cuyos resultados entran en esa categoría que se ha dispuesto. La mayoría de los olmos ensayados, no presentan la cualidad de resistencia, presentando mayor o menor tolerancia o sensibilidad a los ensayos de la enfermedad.

Cuando se dice que un olmo resiste a la enfermedad de la grafiosis, es porque sigue vivo donde vive, muchos de los portes centenarios ibéricos se eligieron para los ensayos de resistencia, pocos han podido cualificarse como resistentes.

De esta forma llegamos a la conclusión que todo Ulmus minor vivo en las regiones pandémicas de la enfermedad de la grafiosis, presenta resistencia real mientras viva sea cual sea su tamaño, demostrando una cualidad no medible soportando una existencia que tendrán que demostrar los nuevos genotipos creados al efecto.

Estos olmos resistentes, son un punto de inflexión en la mejora de la especie, en el sentido de que estos 7, y alguno más que puede incorporarse en el futuro, serán los progenitores de nuevos olmos de semilla, que serán los futuros árboles semilleros, siendo entonces cuando la mejora genética de estos olmos alcance su objetivo, por nacimiento de nuevos individuos cuyos progenitores presentan resistencia intrínseca a la enfermedad de la grafiosis.

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Bibliografía:

http://www.olmosvivos.es
https://www.facebook.com/VIVEN-504568026228737/ 
http://www.boe.es/boe/dias/2014/02/08/pdfs/BOE-A-2014-1353.pdf:
Resolución de 27 de enero de 2014, de la Dirección General de Desarrollo
Rural y Política Forestal, por la que se publica la incorporación al
Catálogo Nacional de materiales de base de unidades de admisión tipo clones
de la especie forestal Ulmus minor Mill. para la producción de materiales
forestales de reproducción cualificados.
https://www.boe.es/boe/dias/2017/12/28/pdfs/BOE-A-2017-15696.pdf:
Resolución de 20 de diciembre de 2017, de la Subsecretaría, por la que se
publica el Convenio de colaboración entre la Dirección General
de Desarrollo Rural y Política Forestal del Ministerio de Agricultura
y Pesca, Alimentación y Medio Ambiente y Patrimonio Nacional, para el
suministro de olmos resistentes a la grafiosis a fin de iniciar la
recuperación de olmedas en los espacios naturales del Patrimonio Nacional.
https://www.boe.es/diario_boe/txt.php?id=BOE-A-2018-46:
Resolución de 20 de diciembre de 2017, de la Dirección General
de Desarrollo Rural y Política Forestal, por la que se publica
el Convenio de colaboración con la Universidad Politécnica de Madrid, 
para la conservación de los olmos ibéricos.
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