Cumplimos 33. Y lo festejamos iniciando una serie de publicaciones rescatadas del registro escrito que guarda la asociación.

Transcribimos aquí el editorial escrito y publicado, en 2016, en el Boletín aniversario titulado “ARBA 30 años bosquejando”.

También fue el último boletín en papel, hasta el momento.

30 AÑOS ARBA, el ente carismático

Treinta años transcurren desde la fundación de la Asociación para la Recuperación del Bosque Autóctono (ARBA).

La unión de esfuerzos de las personas y grupos que la originaron y desarrollan responde a una necesidad global y personal de conocer, documentar y divulgar la situación real de nuestro entorno natural, actuando en consecuencia con las acciones que se crean convenientes.

Treinta años de un ente asociativo voluntario recibiendo y ofreciendo recursos a las personas y grupos que forman su contingencia, tantas como definiciones de la asociación basadas en las vivencias compartidas por cada una de ellas.

A estas alturas de la vida, las ARBAs, txirpiales y otros grupos con una o más personas, interactúan rompiendo la dicotomía clásica de que los entes están formados por las infraestructuras y por las acciones de sus miembros. En esta asociación no hace falta ni ser socio ni que se le den las gracias si sirve para algo, las gracias las da ARBA a toda persona que actúa con o sin conocimiento de su existencia.

La asociación crece y se expande, no como lo hacemos las personas, sino como lo hace el librepensamiento, no acumula ladrillos para crear una iglesia, acumula acciones que urgen del intercambio y afloramiento del Ser cuántico que hace posible la conjunción de persona y ente en un solo sistema nervioso.

ARBA es un polipolio de lo Universal, con sus grandezas y miserias, un ente vivo que se retroalimenta en su laboracracia, un golpe de sonido que en el orbe ambiental íntimo acumula plusvalía día a día, persona a persona. ARBA no es ni debe ser, ni una marca ni un sello, es o debe ser otro intento que se suma y asume la lucha hacia una globalización de los Derechos Universales en el Imperio del Sentido Común de las personas honradas.

Del correo postal y teléfono fijo, del mapa y la brújula, de las guías y libretas, a la tecnología que disponemos a “precios populares”. No, no es ciencia ficción ni mercadeo en el templo, ES ARBA y tiene carisma.