En recuerdo de Vicky. Por las horas que echaste en el vivero, escardando. Gracias por todo

Parnasia Palustris Pérez

Esta plantita herbácea de aspecto delicado,que está extendida por todas las zonas templadas del planeta y que coloniza sin compasión cualquier terreno de media y baja altura, ya sea una cuneta, un jardín o un huerto, es sin duda muy “mala hierba”. Como tiene una raíz larga que penetra profundamente en la tierra y rizomas (tallos subterráneos) se extiende bajo tierra abarcando grandes áreas, y así no hay quien acabe con ella. Además sus tallos finos y largos,sin fuerza para mantenerse erguidos, son rastreros o se agarran a la primera planta que pillan enroscándose sobre ella en el sentido contrario alas agujas del reloj, !pudiendo llegar hasta dos metros! ¿Os imagináis cuando te encuentras esto entre los rosales o en las tomateras?

Seguiré con la descripción para que, cuando la veáis no tengáis la menor duda de que estáis ante la correhuela. Las hojas simples, enteras(borde liso), con largo peciolo (rabillo), forma de saeta y color verde oscuro se esparcen regularmente por el tallo de forma alterna (una a cada lado a distinta altura) y se van volviendo más pequeñas y menos pecioladas hacia el extremo. Las flores, que pueden aparecer de abril a octubre según el clima, son de color  blanco o rosado o con bandas rosadas por dentro, y se abren de día y cierran de noche. Son hermafroditas, solitarias y axiales, nacen de una en una en la axila de la hoja (unión de peciolo y tallo) al final de un larguísimo rabillo (cabillo) que tiene en su parte media dos hojitas menudas y enfrentadas que se llaman bracteolas, la corola está formada por cinco pétalos soldados entre sí dándole a la flor forma de embudo y el cáliz tiene cinco sépalos algo puntiagudos; tiene cinco estambres y un estilo dividido en dos ramitas. Y el fruto es una cápsula dehiscente (se abre al madurar) dividida en dos compartimentos con dos semillas cada uno.

Como todo vegetal pertenece a una familia,en este caso numerosísima (tiene cerca de 1.000 parientes, entre ellos el boniato), la de las Convolvuláceas y tiene nombre y apellido Convolvulus arvensis, el nombre que le viene que ni pintao, deriva del latín “convolvo” (girar, dar la vuelta) por la forma que tiene de trepar girando sobre sí misma y el apellido“arvensis” significa “silvestre”.

Aunque la jodía correhuela sea una malahierba “le adornan otras virtudes” y alguna que otra curiosidad. Y para no ser menos que la mayoría de su familia, también posee cualidades terapéuticas, porque tanto la raíces como las hojas tienen ciertos principios activos: resinas,alcaloides y taninos.

Antiguamente, en medicina natural, se utilizó el jugo de la correhuela como purgante. Dioscórides decía que “el zumo de sus hojas, bebido, relaja el vientre y tiene fuerza de adelgazar los humores”. En el libro “Libro de Medicina llamado Tesoro de Padres” aparece esto: “dice Maestro Pedro que tomes la correjuela y májala, y toma el zumo de ella, y toma leche de mujer que tuviere hija y el agua rosada, metello todo en uno, y limpiará la sangre de los ojos y las mancillas”. Y se recomendaba su raíz para combatir la parálisis incipiente.

Brujas y brujos utilizaban sus hojas, mezcla-das con vino o licor, para preparar filtros de amor porque creían que tenía el poder de man-tener la armonía y el amor entre los enamora-dos; entre los campesinos de la península estuvo muy extendida la creencia de que llevando un trocito de raíz de correhuela se evitaban y hasta curaban las enfermedades de los ojos, y se creyó también que poniendo sus hojas unos segundos sobre una llaga y dejándolos luego en un lugar fresco y húmedo la curaban por “magnetismo”(1)

Todavía en estos tiempos modernos sigue utilizándose contra el estreñimiento. La resina que os decía antes contiene un glucósido, la convolvulina, que tiene acción laxo-purgante.Se usan las raíces y las hojas tanto secas como frescas y se prepara en infusión. He encontrado varias recetas. Elijo las más suaves porque del efecto laxante al purgante hay sólo un paso y además puede producir irritación gastrointestinal. Cuanto más concentrada esté la infusión mayor será el efecto:

RAÍCES SECAS: 10 GR / LITRO DE AGUA

HOJAS SECAS: 20 GR / LITRO DE AGUA

HOJAS FRESCAS: 50 GR / LITRO DE AGUA

Se toma una taza antes de acostarse, no más de tres días seguidos. Al parecer sabe a rayos,así que se puede endulzar o preparar con otra hierba más rica.

Otro uso bastante extendido es como cicatrizante y antiinflamatorio aplicándola externa-mente, en forma de emplasto o cataplasma,sobre llagas y heridas. También es tónico de la digestión, estimulante de la bilis, disminuye la tensión arterial y estimula la circulación corona-ria, detiene hemorragias y baja la fiebre. En cuanto a usos no medicinales, se utiliza para dar sabor a un licor, dar brillo al cabello y como tinte, pero no tengo idea de cómo ni de qué manera. 

No sólo los humanos aprovechamos la correhuela, es alimento de muchos invertebrados, sobre todo de una mariposa que pertenece ala familia de los esfíngidos, “la esfinge de la correhuela” (Agrius convolvulus). Esta mariposa grande que parece un polillón, es crepuscular de vuelo rápido, de cuerpo robusto con las alas anteriores estrechas y una boca en forma de tubo larguiiiiísima.

En León se la dan de menú a los conejos y en Sierra Espuña dicen que le gusta mucho a perros, conejos y tortugas. A quien parece no gustarle es al ganado al que puede provocarle, en caso de intoxicación, alteraciones metabólicas y lesiones en las vísceras. Si la vaca vomita y se tambalea o la cabra tiene diarrea y se convulsiona, a lo mejor es que se han dado un atracón de correhuela, pero no os preocupéis que hay tratamiento.

(1) El “magnetismo animal” o “mesmerismo” es una teoría que formuló el médico alemán Franz  Anton Mesmer en 1775 que intentaba demostrar la existencia de un fluido universal, de naturaleza magnética, que influye en el estado de salud o enfermedad de las personas. Estuvo muy de moda en los siglos XVIII y XIX.

Y para terminar en plan más frívolo me falta decir que la correhuela en el lenguaje de las flores significa humildad, le han dedicado refranes: el juego de la correhuela, cátale dentro y cátale fuera, que se dice por las personas inconstantes y mudables y hasta es protagonista de un cuento popular titulado “de cómo la correhuela trepó a los árboles” que dice más o menos así:

Hace muchísimo tiempo la correhuela sólo se extendía por el suelo llenándolo de campanillas de colores y no trepaba a los árboles. Pero no lejos de allí había un árbol, y en el árbol un nido de Pájara Pinta, y en el nido un pollito que se había roto un ala y no podía volar y por eso se pasaba el día solito. Por la noche Mama Pintale hablaba de una hermosa correhuela que florecía en el suelo, el pollito se moría de ganas de verla y la correhuela se moría de ganas de asomarse al nido y acompañar al pollito. Poco a poco se iba estirando, un trocito más cada día, hasta llegar al árbol y, como quería ver al paja-rito, empezó a abrazarse al tronco, a dar vueltas agarrándose como podía a la corteza, empezó a subir cogiendo una ramita baja primero, otra más alta después… así hasta que llegó al nido y el pajarito se puso muy contento al ver las bonitas flores y la correhuela también al ver que el pajarillo batía las alas de alegría.

Y colorín colorao con la no tan mala correhuela he terminado, no sin antes advertiros que “en verano hasta la correhuela pincha”.

Podéis leer el artículo original en el boletín impreso nº 19. Diciembre 2007